La importancia del apego en la infancia

CÓMO  INFLUYE  NUESTRA  INFANCIA A LO LARGO DE NUESTRA VIDA?¿CÓMO  REPARAR  LA HERIDA  CUANDO  EL APEGO  ESTÁ  DAÑADO?

Circuitos emocionales básicos del niño: El apego

Las personas, -y el resto de los mamíferos,- nacemos con unos circuitos emocionales básicos. Uno de los más importantes es el de la relación de apego con sus cuidadores, con la madre durante el primer año y posteriormente con otros cuidadores.

El apego en el niño es la conexión física y emocional con otra persona que ejerce de cuidador y a partir de la cual el niño puede obtener la  seguridad básica necesaria para su supervivencia y para explorar y desenvolverse en su entorno.

importancia del apego infantilSi el niño ha tenido figuras de apego o cuidadores afectuosos, disponibles y atentos a sus necesidades, se sentirá en calma y seguro, y generará una sensación o representación de sí mismo como persona válida e importante, y sobre esa base segura podrá aprender a autoregularse por sí mismo y mantenerse estable ante situaciones difíciles o de estrés que posteriormente pueda vivir en su vida,

Sin embargo, si hay ruptura en el apego, o no existe o es defectuoso, -por negligencia, ausencia, abuso o cualquier otra causa,-  eso provocará en el cerebro del niño reacciones de alerta y miedo, que son incompatibles con un desarrollo mental sano.

Cuanto menor sea la edad del niño, y más intensas sean estas rupturas del apego, mayores serán las consecuencias negativas en el desarrollo del niño.

Las relaciones de apego con los cuidadores tienen una importancia vital para la supervivencia física y el desarrollo psicológico del niño, y son los pilares sobre los que se va a construir el edificio de la personalidad.

Tipos de apego

Distinguimos 4 tipos de apego fundamentales:

Apego seguro

Es el apego que el niño desarrolla con unos padres estables y afectuosos.

Apego evitativo

Es el apego que tendrá el niño con unos padres fríos y poco afectuosos.

Apego ansioso

Es el apego que construirá el niño con unos padres ansiosos o imprevisibles.

Apego desorganizado

Es el que desarrollará el niño cuando los cuidadores nunca están disponibles o son fuente de amenaza o abusos.

Consecuencias psicológicas según el tipo de apego

Las personas con un apego seguro utilizan de forma equilibrada las áreas cerebrales relacionadas con las emociones y con la cognición. Saben adaptarse a las circunstancias. Pueden alejarse de forma sana de sus cuidadores sin sentir miedo o angustia. En la edad adulta, cuando se enfrentan a situaciones difíciles o de estrés, son capaces de reaccionar de forma equilibrada.

Sin embargo, las personas con sistemas de apego dañados en la infancia tienen muchas más probabilidades de sufrir diferentes problemas psicológicos.

Las personas con un apego evitativo utilizan la cognición para enfrentarse a la incertidumbre y a la falta de afecto, organizan su conducta cognitivamente y no manifiestan sus emociones. De pequeños hacen lo que creen que los padres esperan de ellos, intentando no ser una molestia o una carga, que es como se sienten. En la edad adulta, querrán tener todo bajo control y aparecerá la ansiedad cuando esas estrategias de control fallen o se vean desbordadas. Tienden a tener relaciones superficiales e incluso evitan la intimidad, se protegen no confiando en nadie más que en ellos mismos, pero a costa de pagar el precio de la soledad

Las personas con un apego ansioso o ambivalente dan predominio a la emoción. No soporta la separación de sus cuidadores y sienten habitualmente miedo y ansiedad. Utilizan un afecto exagerado para relacionarse con sus cuidadores,  y usan poco la cognición. Su estrategia se basa en buscar el contacto emocional y físico constante. Cuando es adulto sentirá que es incapaz de tener el control. Sentirá ansiedad con mucha frecuencia y no sabrá cómo hacer para poder regularse y disminuirla. Pueden ser individuos que desconfíen mucho de los demás o excesivamente confiados. En muchos casos puede desembocar en trastornos de ansiedad, fobias sociales, ataques de pánico o trastornos de personalidad,

Los niños con un apego desorganizado tienen el cerebro desorganizado y no pueden dar prioridad a ningún área cerebral, ni a la cognitiva ni a la emocional, debido a que las personas que deben protegerles son la causa de su amenaza. Mostrarán conductas extremas, desde una ausencia total de emociones hasta una variabilidad emocional excesiva. Tienen muchas probabilidades de ser niños acosadores o acosados. En la edad adulta serán personas problemáticas que se pondrán en situación de riesgo en muchas facetas de su vida. En mujeres hay una tendencia a sufrir trastorno límite de la personalidad y, en varones, conductas antisociales.

¿Cómo reparar la herida cuando el apego está dañado? La psicoterapia

Muchos de los trastornos que un psicólogo ve en la consulta están relacionados con cosas que ocurrieron durante la infancia y con los mecanismos que se usaron entonces para reducir el malestar. Esas estrategias que utilizó el niño para poder manejar la incertidumbre y/o la falta de afecto seguramente van a seguir siendo usadas después en la adolescencia o ya siendo adultos. Esos mecanismos van a ser como las semillas de la personalidad que luego desarrollarán en la vida adulta.

Mediante tratamientos de psicoterapia, en una relación de seguridad y confianza entre el terapeuta y el cliente en la que el terapeuta se convierte en figura referencial básica secundaria,  esa persona puede aprender a autorregularse, a cambiar el esquema emocional primitivo que se forjó en la relación con la primera figura o cuidador y hacer posible que todos esos memorias emocionales y aprendizajes desadaptativos o patológicos que se quedaron enquistados desde  la infancia puedan sustituirse, y pueda encarar su vida pero esta vez con la sensación de tener la confianza, de ser reconocido y valorado desde esta otra persona referencial que es el terapeuta,