La depresión y las acciones: La importancia de estar activos

RELACIÓN ENTRE DEPRESIÓN Y ACTIVIDAD. ESTAR ACTIVOS MEJORA LA DEPRESIÓN.

Hay una estrecha relación entre actividad y estado de ánimo: estar activos mejora la depresión.

El estado de ánimo depresivo nos conduce a la inacción y a la pasividad. Y, a su vez,  es necesario estar activos para mejorar el estado de ánimo y mantenerse a salvo de la depresión.

El uso adecuado de la actividad es un aspecto esencial en muchas de las terapias de la depresión. La Terapia Conductual, la Terapia Cognitiva,  la Activación Conductual y la Terapia Cognitiva Basada en el Mindfulness trabajan este asunto.

¿Cómo la depresión boicotea nuestra actividad?

Las personas deprimidas son especialistas en descubrir mil razones por las cuales no hacer las  cosas que hacían.

Cuando estamos deprimidos el bajo estado de ánimo y los pensamientos consumen nuestra energía vital. También nos sentimos despojados de cualquier anticipación del placer que acompaña a las cosas de las que habitualmente disfrutamos. Incluso el solo hecho de pensar en algo placentero o en algo que nos hace sentirnos útil nos produce  aversión.

Además, habitualmente, antes de hacer algo solemos esperar a tener ganas de hacerlo. Sin embargo, la depresión invierte el proceso de motivación, lo vuelve al revés. Y, por eso, es importante no esperar, para hacer algo, a tener ganas de hacerlo. En su lugar lo hacemos, a modo de cuidados y ver lo que sucede.

Por otra parte, el cansancio y la fatiga que acompañan a la depresión suelen ser engañosos.

Cuando no estamos deprimidos, el cansancio significa que necesitamos descansar. En este caso, el reposo nos alivia. Pero cuando estamos deprimidos el descanso puede incluso intensificar el cansancio. El cansancio de la depresión no es un cansancio normal que se solucione descansando. Muy al contrario, este cansancio requiere aumentar la actividad aunque sea durante periodos de tiempo no muy largos.

QUÉ ACCIONES DEBEMOS EMPRENDER CUANDO EL ESTADO DE ÁNIMO ESTA DEPRIMIDO

¿Cómo puede la actividad  ayudar a superar la depresión?.

La acción, el seguir activo, es un factor importante en el cuidado de uno mismo cuando estamos decaídos.

Cuando la persona se siente deprimida es el momento de ver de qué manera puede ayudar la actividad. Y esa manera consiste en aumentar la cantidad de actividad y/o modificar la cualidad o característica de la actividad.

Algunos aspectos que se trabajan en la terapia  para lograr un uso adecuado de la actividad son:

  1. Comenzamos confeccionando una lista de diferentes acciones que habitualmente realizábamos antes de estar deprimidos.
  2. Después diferenciamos estas actividades cotidianas en dos categorías. Por un lado están las actividades nutrientes (N) que nos aportan vitalidad o energía. Y, por otro lado, están las actividades desenergizantes (D) que nos agotan la energía.
  3. A continuación podemos hacernos dos preguntas. La primera pregunta sería ¿que cosas podría cambiar para poder realizar con más frecuencia actividades nutrientes?. La siguiente pregunta sería  ¿cómo reducir la frecuencia de las actividades desenergizantes o cómo podría gestionarlas mejor.
  4. El siguiente paso es tomar conciencia de las actividades probablemente más útiles para afrontar el empeoramiento del estado de ánimo.
    Hay dos tipos de actividades que pueden elevar nuestro estado de ánimo cuando nos sentimos tristes. El primer tipo son las actividades que nos proporcionan placer (P), o disfrute o nos resultaban agradables anteriormente a estar deprimidos. El segundo tipo son aquellas actividades que nos proporcionan una sensación de utilidad, de logro o de consecución de algo (L).
  5. Seguidamente seleccionamos las actividades placenteras (P) y de logro (L) para realizarlas de cara al futuro. En esa selección tenemos en cuenta un amplio abanico de posibilidades, sin limitarse a aquellas que más le gustan.
  6. A continuación se van llevando a cabo las acciones o actividades. Lo hacemos como si se tratara de un experimento, sin prejuzgar cómo se sentirá cuando las haya hecho. Lo hace y a ver qué pasa.
  7. Centrar la atención en lo que en ese momento estás haciendo y no esperar milagros.