Principales emociones negativas básicas presentes en los trastornos psicológicos. Parte I: El miedo

El miedo, la rabia, la culpa y la vergüenza son las emociones negativas básicas que suelen traer las personas que acuden a una consulta de psicología.

Normalmente la mala regulación de estas emociones provoca las patologías psicológicas.

Parte I: El miedo.

¿Qué es el miedo?

El miedo es una emoción básica que se siente como una experiencia desagradable y dolorosa de alerta que activa una respuesta de defensa, huida o ataque y que tiene la misión de proteger la integridad física y mental de los individuos.

el miedo

La ansiedad son las sensaciones corporales de malestar que sentimos en el cuerpo cuando el cerebro activa las señales de alerta.

¿Qué es lo que causa el miedo?

El miedo puede ser causado por cualquier cosa real o imaginaria que provoque sensación de alerta en la mente del individuo.

El miedo puede deberse a un suceso puntual doloroso y/o traumático vivido por la persona y que desencadena el estado de alerta, como es el caso de las fobias y de los trastornos de estrés postraumático.

Pero también el miedo puede deberse a algo más difuso, sin un origen claro, y que normalmente tiene que ver  con un sistema de alerta que está sobreactivado desde la infancia y que ha llevado a la persona a manejar mecanismos de regulación desadaptativos y patológicos.

En la infancia, la ausencia (física o emocional) de las figuras de apego o, bien,  las rupturas en el apego (bien por abuso o negligencia) provoca en el cerebro del niño reacciones de alerta y miedo por la desprotección.

En los sistemas de apego dañados en la infancia se produce una sobreactivación de los circuitos cerebrales relacionados con la ansiedad y el miedo, lo que dificultaría el proceso natural de maduración y de regulación emocional durante el resto de la vida.

Las personas que han tenido estas experiencias negativas de apego tienen muchas mas probabilidades de sufrir diferentes patologías relacionadas con trastornos de ansiedad y/o corporales, como somatizaciones, hipocondría, ansiedad permanente y ataques de pánico.